half•alive estrenan “BILLIONS / THE WOLF / THE WONDER”, un espectacular tríptico audiovisual que mezcla indie pop, electrónica y danza para hablar de alienación, trabajo y libertad.
half•alive lleva unos cuantos años empeñado en recordarnos que la música también puede ser una cuestión de movimiento, espacio, cuerpo y narrativa visual, y en esa línea nos han ido presentando singles que siempre respondían a ese esquema.
Hemos llegado a pensar que esa creatividad tenía que tener algún límite y que ya en las últimas canciones corrían el riesgo de repetirse. Pero no. Nos han sorprendido para bien con el lanzamiento de su EP Billions, que hoy reseñamos como inicio de la nueva temporada de 2solesmusica.
Con “BILLIONS / THE WOLF / THE WONDER”, la banda californiana vuelve a jugar precisamente en ese terreno. No estamos ante tres videoclips pegados artificialmente para promocionar un EP, sino ante una pieza audiovisual concebida como un viaje continuo a través de tres canciones de Billions, publicado el pasado 28 de agosto.
Y sí: hay coreografías imposibles que responden a ese lenguaje propio creado por el grupo.
Primero fue “Still Feel”. Ahora el lenguaje visual es parte de la banda
Desde “Still Feel”, half•alive entendieron algo que muchas bandas tardan muchísimo en descubrir: una canción puede tener una identidad visual tan poderosa como sonora.
El grupo, formado alrededor de Josh Taylor, Brett Kramer y J. Tyler Johnson, siempre ha trabajado en esa frontera entre indie pop, rock alternativo, electrónica, funk y pop experimental. Pero buena parte de su personalidad pública se ha construido también a través de vídeos donde la coreografía no funciona como decoración, sino como parte de la composición.
“BILLIONS / THE WOLF / THE WONDER” lleva esa idea bastante más lejos. Aquí el cuerpo se convierte en instrumento. La cámara se convierte en otro bailarín. Y el escenario deja de ser simplemente un escenario.
Una oficina, cuatro cuerpos y una sensación muy rara de déjà vu
El vídeo comienza en un espacio de oficina. Trajes. Mesas. Rutinas. Movimientos aparentemente cotidianos. Y entonces algo empieza a fallar.
La primera impresión puede llevarnos directamente a Severance, la serie de Apple TV+: trabajadores perfectamente uniformados, un espacio corporativo aséptico y una sensación creciente de que existe algo profundamente equivocado detrás de esa normalidad. Esa comparación ya ha aparecido entre las primeras reacciones al vídeo.
Pero half•alive no se quedan en la estética corporativa. La oficina se convierte progresivamente en un espacio coreográfico. Los trabajadores dejan de comportarse como trabajadores. Los cuerpos empiezan a moverse de una forma que desafía la lógica del lugar.
Y ahí aparece uno de los grandes aciertos del vídeo: no sabemos exactamente cuándo hemos pasado de la realidad a la representación.
“Billions”: el capitalismo como coreografía
La primera parte del tríptico, “Billions”, establece el universo.
La coreografía de JA Collective es fundamental aquí y está interpretada por Anthony Dessables, Avery Jerome, J. Tyler Johnson y Josh Taylor. La dirección y producción corren a cargo de Josh Taylor y Courtney Coker.
Los movimientos no están planteados como una sucesión de pasos espectaculares para conseguir un momento viral.
Existe una idea mucho más interesante: la coreografía reproduce el sistema. Los cuerpos se agrupan. Se separan. Se sincronizan. Se repiten. Se comportan como una cadena de producción.
Y de repente el vídeo empieza a recordar no solamente a los videoclips de pop contemporáneo, sino a toda una tradición de danza aplicada a la crítica social.
Aquí es imposible no pensar en Michael Jackson, en ciertos trabajos de FKA twigs, en el lenguaje físico de Sia o incluso en determinadas piezas de danza contemporánea donde el cuerpo representa estructuras de poder.
Pero half•alive lo llevan hacia un territorio muy particular. No quieren que contemplemos la coreografía. Quieren que sintamos que estamos atrapados dentro de ella.
“The Wolf”: cuando la máquina empieza a devorarnos
Entonces llega “The Wolf”, y aquí la narrativa se vuelve bastante más oscura. La propia canción plantea imágenes de pérdida de control, engaño y una especie de amenaza interna: el “lobo” no parece estar necesariamente fuera. Está dentro.
La letra habla de despertar, de descubrir que nadie conduce, de haber sido engañados y de unos “colmillos” que llevamos dentro desde el principio.
Visualmente, esto encuentra un equivalente perfecto. La oficina deja de parecer simplemente una oficina. Ahora parece una trampa. Los trajes dejan de representar profesionalidad. Representan uniformidad. Y los movimientos dejan de ser coordinación. Son contagio. Uno empieza. Los demás siguen. La individualidad desaparece.
Y entonces la imagen del lobo adquiere una lectura bastante más interesante. No es necesariamente un depredador externo.Es la lógica del sistema que hemos interiorizado.
Kafka. El individuo atrapado dentro de una estructura absurda que comprende perfectamente sus reglas aunque no comprenda quién las ha creado.
“The Wonder”: después del ruido, la posibilidad de respirar
Si “Billions” presenta el sistema y “The Wolf” muestra sus consecuencias, “The Wonder” introduce algo parecido a una salida.
La canción comienza con una imagen preciosa: la maravilla llamando a la puerta del silencio. Y esa idea cambia completamente el tono. El movimiento ya no parece representar únicamente presión. Aparece otra posibilidad. El silencio. La pausa. La contemplación. La capacidad de volver a mirar. Y aquí el tríptico adquiere una estructura casi narrativa: sistema → conflicto → posibilidad.
No es casual que “The Wonder” aparezca como una especie de resolución. Después de la saturación llega la escucha. Después de la repetición, la posibilidad de cambiar el patrón. Después de formar parte de la máquina, quizá todavía podamos recordar que somos individuos.
half•alive no hacen coreografías: construyen metáforas con cuerpos
Y quizá esta sea la mejor manera de entender el trabajo de la banda.
La coreografía no está ahí para que digamos:
“Qué bien bailan.”
Está ahí para que pensemos:
“¿Por qué se están moviendo así?”
Ese segundo nivel es el que convierte un videoclip competente en una pieza audiovisual con intención artística.
La coreografía de JA Collective utiliza el cuerpo como lenguaje. La dirección de Taylor y Coker convierte ese lenguaje en narrativa. La fotografía de Chris Herr construye el espacio. El diseño de producción de Seth Brown establece el mundo.
Y el montaje consigue que música e imagen parezcan una única pieza. Los créditos oficiales incluyen además a Evan Schneider en el color y a Owen Brewster en VFX.
Es decir: aquí hay muchísimo más trabajo detrás que “poner una cámara delante de unos bailarines”.
Y sobre todo, después de escucharlo y verlo en detalle te asalta la duda de qué fue primero: el clip o la canción. El grupo tenía unas canciones a las que quiso ponerle imágenes o se tenía el concepto del video y se crearon expresamente las canciones. Claramente no fue así, sino que es un todo. Canciones e imágenes van de la mano
Ficha audiovisual
Artista: half•alive
Proyecto: Billions
Pieza audiovisual: “BILLIONS / THE WOLF / THE WONDER”
Estreno: 28 de agosto de 2026
EP: Billions
Sello: ARRO Records
Dirección y producción: Josh Taylor & Courtney Coker
Coreografía: JA Collective
Dirección de fotografía: Chris Herr
Diseño de producción: Seth Brown
Color: Evan Schneider
VFX: Owen Brewster
Intérpretes: Anthony Dessables, Avery Jerome, J. Tyler Johnson & Josh Taylor
Estilos: Indie pop · alternative pop · electronic · dance · art pop
Duración del EP: 12:11







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